¿Qué es el Aceite Esencial de Lavanda?
El Aceite Esencial de Lavanda es 100% puro y quimiotipado, es decir, tiene una composición definida y es 100% de origen natural. La Lavanda se ha obtenido por destilación por arrastre de vapor de agua y no ha sido desnaturalizado ni mezclado con otros aceites, lo que asegura las propiedades del aceite esencial.
Contiene los quimiotipos: linalool, acetate linalyle, su color y apariencia es amarillo a amarillo suave, con sabor rústico y etéreo, propiedades que favorecen el sabor alimentario.
Es de calidad alimentaria y es una buena combinación para infusiones de Manzanilla, Poleo, Anís, Menta, Melisa, Tila y Pasiflora. No debemos olvidar que la Lavanda forma parte de una de las mezclas de hierbas aromáticas más populares de la gastronomía francesa: las Hierbas Provenzales o Herbes de Provence, junto con el Romero, Tomillo y la Albahaca y la Ajedrea entre otras. Deleita tu paladar con un pastel especial de Miel con Lavanda, agregando unas gotas de su Aceite Esencial a los siguientes ingredientes: harina, polvo para hornear, sal, canela en polvo, aceite vegetal, miel, azúcar y huevos; para el glaseado puedes usar la variante que más te guste añadiendo queso, miel, frutas y frutos secos.
Ingredientes:
Aceite esencial de Lavanda (Lavandula angustifolia flower oil).
¿Cómo se usa el Aceite Esencial de Lavanda?
Tomar siempre diluido, 1-2 gotas, en 250 g de alimento (zumo, infusión, ensalada,…). Máximo 3 veces al día.
Depositar entre 3 y 5 gotas para una habitación de entre 9 y 15 m² (Ver modo de empleo del difusor utilizado).
Presentación:
Envase de 15 ml.
Advertencias:
No superar la dosis diaria recomendada. Mantener en lugar fresco, seco y protegido de la luz. Mantener fuera del alcance de los niños.



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